Quién, qué y cuándo
Cada entrada lleva sello de autor y de tiempo. En una revisión posterior se sabe exactamente quién documentó cada punto y en qué momento, algo que una hoja firmada a mano rara vez deja claro.
Cuando una cuadrilla documenta una inspección en obra, en una nave o en una flota, esa información tiene que ir a algún sitio. Quickler aloja los datos en servidores de la Unión Europea en Alemania, se ajusta al RGPD y los convierte en un registro digital estructurado: un rastro de auditoría limpio y buscable, no una pila de papeles. Esta página explica dónde residen los datos y por qué eso importa para el trabajo de campo en España.
Residencia de datos
Toda la información que recoge Quickler se aloja en servidores de la Unión Europea situados en Alemania (Hetzner). Para una empresa que opera en España, eso significa que los datos de inspección no salen del espacio europeo por defecto.
No ofrecemos asesoramiento jurídico ni interpretamos normativa concreta. Cada organización debe revisar sus propias obligaciones, pero la residencia de los datos en la UE es un punto de partida claro.
Privacidad por diseño
El RGPD se aplica a las empresas que tratan datos personales en España, igual que en el resto de la UE. Quickler está pensado para encajar en ese marco sin esfuerzo adicional por su parte.
Como el técnico responde por WhatsApp desde su propio teléfono, no hay que instalar nada ni gestionar permisos de aplicaciones en cada dispositivo. Los datos se estructuran en el servidor, no en el móvil.
Trazabilidad
Cada entrada lleva sello de autor y de tiempo. En una revisión posterior se sabe exactamente quién documentó cada punto y en qué momento, algo que una hoja firmada a mano rara vez deja claro.
El panel del responsable muestra el estado de cada defecto en tiempo real. Lo crítico no se queda enterrado en una carpeta: se ve de un vistazo y se puede priorizar la acción correctiva.
El resultado principal es un registro digital vivo y legible por máquina. Si un cliente o un inspector necesita un documento, se exporta un PDF desde ese mismo registro. El papel es la conveniencia, no la fuente de verdad.
Para cualquier trabajo
Quickler no es una herramienta de electricidad ni de gas. Suba cualquier formulario de inspección o lista de comprobación y lo convertimos en un flujo de trabajo de WhatsApp: instalaciones eléctricas, gas, fontanería, climatización, seguridad contra incendios, mantenimiento de edificios, flotas, construcción, trabajo en solitario o revisiones de equipos y locales.
Está enraizado en la normativa de inspección del Reino Unido, pero construido para funcionar en cualquier lugar donde funcione WhatsApp, España incluida. Hoy los flujos se ejecutan en inglés, con más idiomas en la hoja de ruta. Precios en GBP, con EUR o USD a petición.
Vea cómo encaja con el resto en software de cumplimiento de campo que funciona en cualquier país y en nuestros flujos de trabajo.
Honestidad
Quickler está construido para funcionar en cualquier sitio y se usa en distintos mercados, incluido el Reino Unido y más allá. No inventamos clientes locales ni casos de estudio que no existan, y no somos un producto oficial de ningún regulador.
¿Tiene dudas sobre el tratamiento de datos? Escríbanos a través de contacto y le explicamos cómo se almacena y se exporta su información.
Preguntas frecuentes
En servidores de la Unión Europea ubicados en Alemania (Hetzner). La información de campo recogida en España permanece dentro de la UE.
Sí. Datos alojados en la UE, recogida minimizada y un registro estructurado que facilita responder a solicitudes de acceso o supresión. No es asesoramiento jurídico; revise sus propias obligaciones.
Cada respuesta lleva autor, fecha y hora; las fotos van unidas a su punto; los defectos se ven en rojo, ámbar o verde. Es un rastro de auditoría buscable, no una carpeta de hojas que se pierden.
No. El técnico responde por WhatsApp desde su propio teléfono. Los datos se estructuran en el servidor de la UE, no en cada móvil.