Inspecciones de campo · España
Inspecciones de obra sin app.
Cada técnico responde a las comprobaciones de seguridad, equipos y vehículos por WhatsApp desde su propio móvil. Sin app que instalar y sin coste por usuario.
El problema
Papel que se pierde, apps que nadie abre
Los equipos de campo en España quedan atrapados entre el papel, que se moja y llega tarde como foto borrosa, y la app de tablet, que añade altas, contraseñas, formación y un coste por usuario que nadie quiere. El resultado es el mismo: el registro llega tarde, incompleto o no llega.
El planteamiento
La inspección ocurre dentro de WhatsApp
Quickler lleva la inspección a la herramienta que el equipo ya usa cada día. El técnico contesta con un mensaje de texto, una nota de voz o una foto. No hay que instalar nada ni recordar contraseñas, y el coste no depende del tamaño de la cuadrilla.
Un día en obra
Tres comprobaciones, un solo flujo
Revisión del andamio
Anclajes, barandillas y base nivelada por WhatsApp. Una barandilla suelta se marca con foto y queda en rojo al instante.
EquiposEstado de la maquinaria
Comprobación diaria de hormigonera y herramientas. Una nota de voz sobre un cable pelado queda como ámbar para seguimiento.
FlotaComprobación de la furgoneta
Neumáticos, luces y niveles. Todo en verde, foto del cuentakilómetros adjunta, parte cerrado en el panel.
El resultado
Un registro digital, no una foto de un papel
El responsable ve un registro limpio y estructurado en su panel, con cada comprobación en rojo, ámbar o verde y las fotos enlazadas. Es información viva y consultable. Si hace falta un documento formal, se exporta un PDF con un clic. Los datos se alojan en servidores de la UE en Alemania, con un planteamiento alineado con el RGPD.
Imagina una cuadrilla que empieza la jornada en una obra a las afueras de Valencia: una revisión de seguridad del andamio, un repaso del estado de la maquinaria y la comprobación de la furgoneta antes de salir a la siguiente visita. Con quickler, cada técnico responde a esas comprobaciones por WhatsApp desde su propio móvil. Sin app que instalar, sin tablet de empresa y sin coste por usuario. El responsable ve cómo se completa el registro en tiempo real.
Papel que se pierde, apps que nadie abre
La mayoría de los equipos de campo en España siguen atrapados entre dos malas opciones. La primera es el papel: hojas de comprobación que se rellenan a mano, se mojan en la furgoneta y acaban como una foto borrosa en un grupo de mensajería días después de la visita.
La segunda es la app de tablet. Sobre el papel resuelve el problema, pero en la práctica añade fricción:
- Cada técnico necesita un alta, una contraseña y una formación que nadie quiere dar.
- El dispositivo se queda sin batería, sin cobertura o sin actualizar.
- La licencia se cobra por usuario, así que sumar gente al equipo encarece el sistema.
- El trabajador veterano que conoce la obra mejor que nadie no quiere pelearse con otra pantalla.
El resultado es el mismo: el registro llega tarde, incompleto o no llega.
La inspección ocurre dentro de WhatsApp
Quickler le da la vuelta al problema. En lugar de pedir al equipo que aprenda una herramienta nueva, lleva la inspección a la herramienta que ya usan todos los días.
El técnico recibe las preguntas por WhatsApp y contesta como contestaría a un compañero:
- Con un mensaje de texto rápido cuando la respuesta es corta.
- Con una nota de voz cuando tiene las manos ocupadas o prefiere explicarse.
- Con una foto cuando hay que mostrar una grieta, una fuga o una etiqueta de revisión.
No hay que instalar nada, recordar contraseñas ni cargar otro dispositivo. El móvil que ya lleva a la obra es suficiente, y el coste no depende de cuántas personas formen la cuadrilla.
Tres comprobaciones, un solo flujo
Revisión del andamio
El encargado recorre el andamio respondiendo a las preguntas de seguridad por WhatsApp: anclajes, barandillas, base nivelada. Una barandilla suelta se marca con una foto y queda registrada en rojo al instante, antes de que nadie suba.
Estado de la maquinaria
La hormigonera y las herramientas eléctricas pasan su comprobación diaria. El técnico confirma lo que está correcto y deja una nota de voz sobre un cable pelado. Esa incidencia queda como ámbar para seguimiento, no se pierde en una libreta.
Comprobación de la furgoneta
Antes de salir hacia la siguiente visita, una revisión rápida del vehículo: neumáticos, luces, niveles. Todo en verde, foto del cuentakilómetros adjunta. La cuadrilla arranca con el parte ya cerrado en el panel del responsable.
Un registro digital, no una foto de un papel
Cuando el equipo termina, el responsable no recibe un montón de mensajes sueltos. Ve un registro digital limpio y estructurado en su panel, con cada comprobación clasificada en rojo, ámbar o verde y las fotos enlazadas a la incidencia correcta.
Es información viva y consultable: se puede filtrar, buscar y revisar más tarde. Si hace falta un documento formal para un cliente, un seguro o una auditoría, se exporta un PDF desde ese mismo registro con un clic. El PDF es una comodidad añadida, no el producto.
Y como quickler no está atado a un tipo de inspección, el mismo equipo puede subir cualquier formulario propio (prevención de incendios, instalaciones, trabajo en solitario, comprobaciones de tienda) y convertirlo en un flujo por WhatsApp sin cambiar de herramienta.
Pensado para trabajar en cualquier mercado
Quickler nació en el ámbito de cumplimiento del Reino Unido, pero está construido para funcionar en cualquier sitio donde funcione WhatsApp. Los datos se alojan en servidores de la UE en Alemania, con un planteamiento alineado con el RGPD.
Hoy los flujos se ejecutan en inglés y hay más idiomas en la hoja de ruta. Los precios están en libras, con euros o dólares a petición. Está hecho para trabajar en cualquier mercado, incluido el Reino Unido y más allá.
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- Software de cumplimiento de campo que funciona en cualquier país
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Lo que suele preguntar un responsable de equipo
¿El equipo tiene que instalar alguna app?
No. El técnico responde dentro de WhatsApp, la app que ya tiene en el móvil. No hay descarga, ni alta de usuario, ni coste por persona. Solo el teléfono que ya lleva a la obra.
¿Qué recibe el responsable al final?
Un registro digital ordenado en un panel, con estado rojo, ámbar o verde por incidencia y las fotos adjuntas. Es información consultable, no una imagen. Si se necesita un documento, se exporta un PDF desde ese registro.
¿Vale para seguridad, equipos y vehículos?
Sí. Subes tu propio formulario o lista (seguridad, maquinaria, furgonetas, incendios, instalaciones) y quickler lo convierte en un flujo de preguntas por WhatsApp. No está limitado a un solo tipo de inspección.
¿Dónde se guardan los datos?
En servidores de la UE en Alemania, con un enfoque alineado con el RGPD. Los flujos funcionan hoy en inglés y hay más idiomas en la hoja de ruta.